Dune: El honor manchado de Stilgar (II)

Duncan_Idaho_by_eMorgan

— Debes permitirme enviar un mensaje a Jessica — dijo Idaho.

— Sería un mensaje a Salusa — dijo Stilgar —. Yo no hago promesas vanas. Mantengo siempre mi palabra; por eso el Tabr es un territorio neutral. Permanecerás en silencio. He empeñado en ello a toda mi
casa.

— ¡Alia debe ser sometida a vuestra Prueba!.

— Quizá. En primer lugar debemos descubrir si existen circunstancias atenuantes. Un fallo de autoridad, por ejemplo. O quizá mala suerte. Podría tratarse de un caso de esas naturales malas tendencias que comparten todos los seres humanos, y en absoluto posesión.

— Puedes estar seguro de que no soy el marido engañado que busca a Otros para que ejecuten su venganza — dijo. Idaho.

— Este pensamiento se le habrá ocurrido a algún otro, no a mi — dijo Stilgar. Sonrió para quitar aspereza a sus palabras —. Nosotros los Fremen tenemos nuestra ciencia de la. tradición, nuestro hadith. Cuando tememos a un mentat o a una Reverenda Madre, recurrimos al hadith. Se dice que el único miedo que no podemos dominar es el miedo a nuestros propios errores.

— Dama Jessica debe ser informada — dijo Idaho —. Gurney dice…

— Ese mensaje podría no proceder de Gurney Halleck.

— No puede provenir de nadie más. Nosotros los Atreides poseemos nuestros métodos de verificar los mensajes. Stil, intenta al menos controlar algunos de…

— Jacurutu ya no existe — dijo Stilgar —. Fue destruido hace muchas generaciones. — Tocó la manga de Idaho —. De todos modos, no puedo privarme en ningún caso de ningún hombre capaz de luchar. Esos son tiempos turbulentos, la amenaza al qanat… ¿comprendes? — Se echó hacia atrás —. Ahora, cuando Alia…

— Ya no existe ninguna Alia — dijo Idaho.

— Eso es lo que tú dices — Stilgar tomó otro sorbo de café, volvió a dejar la taza —. Dejemos que las cosas queden aquí, amigo Idaho. Para arrancar una astilla a menudo no es necesario amputar todo un brazo.

— Entonces hablemos de Ghanima.

— No es necesario. Tiene mi protección, mi empeño. Nada malo puede ocurrirle aquí.

No puede ser tan ingenuo, pensó Idaho.

Pero Stilgar se estaba poniendo en pie para indicar que la entrevista había terminado.

“Hijos de Dune” de Frank Herbert. Capitulo completo.

Leer parte I y III

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