Los años sangrientos (y 13)

Dragon-vs-army

Koriszegy Keep sufrió un bombardeo tan intenso que quedó reducida a un montón de escombros, si bien los defensores del enclave se lanzaron contra los Aliados, que sitiaban el lugar: esa salida fue un rotundo fracaso, aunque 2.000 soldados de la Entente pagaron con la vida; 3.800 guerreros del Caos cayeron en combate, y apenas dos centenares de monstruos malheridos, comandados por el general bugbear Nish, se rindieron a Jawarlar de Sind y Reynald de Akorros (Darokin), el undécimo día de mes. Teniendo en cuenta que la ciudad de Radlebb, último enclave importante de la zona, cayó el día catorce sin resistencia, y que las tropas aliadas hallaron desiertas y horras de tesoros las guaridas de los bugbears, a medio camino entre Luln y Stoa, puede decirse que la guerra acabó en el flanco oeste del Gran Ducado a mediados de Drêg (diciembre).

   Las tropas aliadas se dirigieron, desde Koriszegy Keep y Sulescu, hacia el este, para sitiar el estado de Marilenev. En el flanco oriental, las huestes de Thyatis llegaron, durante la primera semana del mes, a la ribera del Shutturgal y a la península del sur del Gran Ducado, donde se hallaban las ciudades de Dmitrov y Vorloi, que cayeron rápidamente tras una semana de asedios y luchas (los días doce y quince de mes, respectivamente). Sólo pudieron escapar 1.500 soldados de Von Hendrinks hacia Marilenev, tras dejar atrás  a 6.500 camaradas de armas muertos. Los thyatisanos perdieron cerca de 4.000 soldados, pero tropas de refresco procedentes de Biazzan y Kerendas hicieron que el Imperio no acusara apenas el golpe.

  Como colofón, Verge fue definitivamente conquistada el día diez, a resultas de un ataque sorpresa de Darokin, que se saldó con 1.200 bajas propias y 2.300 caóticas, tras lo cual los pocos cientos de monstruos supervivientes decidieron escapar hacia Krakatos y Stoa; Rifflian, la otra urbe importante de la zona, fue ocupada sin bajas ni luchas el día trece, aunque los del Caos, en su huida apresurada, se molestaron en incendiar la localidad, que los Aliados hallaron convertida en cenizas y escombros, y -a diferencia de Luln o de las ciudades de la zona de los puertos-, sin rastro de la población civil.

   Con este balance, Von Hendrinks constató que sólo una victoria en el mar podía darle la vuelta a la tortilla, y ahí fue donde se decidió a poner toda la carne en el asador. Mientras se acantonaba en Marilenev con lo que quedaba de su ejército, ordenó a Bélenor Kiff que reuniese a todos los barcos disponibles -salvo 4 carracas que quedaron en el puerto de Specularium-, y se lanzase contra las flotas de las naciones libres, situadas al sur de Hattias; Los espías aliados pusieron sobre aviso a los altos mandos de las respectivas Marinas de guerra, y se acordó, apresuradamente, poner a todos los buques de los diferentes países bajo el único mando del almirante thyatisano Neirell. Este ordenó, una vez reunidas las fuerzas totales, poner proa hacia isla Aloysius, donde esperaba hallar a la Armada Oscura: la batalla naval más importante de la Historia iba a tener lugar, el día treinta de Drêg (diciembre), del año 33 después del Cataclismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s