Dune (cuentos): El libro prohibido

arrakeen-by-sparth

“Corre por tu vida, Kamal!”

Habia tenido mucha suerte de salir vivo de aquella biblioteca, y ahora corria entre los puestos del mercado para salvar el pellejo, con aquellos malditos qizarates pisandole los talones.

Aun llevaba en su bolsa la prueba del delito: una copia del “Analisis de la Historia” de Bronso de Ix. Un libro declarado hereje, un libro cuya sola mencion estaba prohibida por la Qizara, y cuya posesion acarreaba años de prision y la pena de muerte. Eso siempre que sobrevivieras a las terribles torturas de los calabozos de la Ciudadela de Muad’Dib. Kamal sabia que muchos suplicaban la muerte durante los interrogatorios.

Sorteaba a la gente como podia. era la hora de maxima actividad en el mercadillo que se extendia por el laberinto de calles de Arrakeen. Por suerte para el, tambien era complicado avanzar para sus perseguidores. Se celebraba la etapa final del Hajj, el peregrinaje, y la gente se movia en manadas, dejandose llevar por la marea humana cuanto mas se acercaban a los lugares mas sagrados de la capital del Imperio.

Se abrio paso a empujones entre un par de fremen del desierto profundo, con suerte de que estos solo le insultaron, echando mano amenazante a sus crys. Seguro que con menos gente, esos crys se hubieran desenvainado. Avanzo hasta alcanzar las escalinatas y la entrada del templo de Alia. Vio su oportunidad. Se fundio entre los peregrinos, se puso la capucha, haciendo imposible detectarlo entre los miles que alli se congregaban. Al principio, tuvo el corazon en un puño esperando que una mano le agarrara por la espalda en cualquier momento. Pero cuando hizo su aparicion Santa Alia del Cuchillo, empezo a coger aire. Penso en su proximo paso, un plan de emergencia. Supo que debia hacer. Ya no podia volver a su casa. Por fortuna, no tenia familia a la que la qizara interrogara. Una vez acabados los ritos, y siempre vigilante, se movio de nuevo con la marea para salir…

… -Fuiste el primero en quien pense. Se que tu puedes ayudarme. Me habran reconocido, ahora soy un proscrito-, le confeso Kamal a aquel hombre con mandil.

-La Qizara vigila dia y noche. Os lo dije!. Debiais extremar las precauciones. Seguramente aquel hombre sea un espia. Le conocias?. Le diste algun nombre?. Que hablaste con el?. Quien te dijo que quedaras con el?…

Abatido porque casi pone en peligro a todos los demas, Kamal conto todo lo ocurrido. Por iniciativa propia, habia ido alli a intercambiar su copia del “Analisis de la Historia” por el ultimo escrito de Bronso de Ix. Lo organizo a peticion de un amigo al que le habia prestado el libro en una ocasion, algo que no debia haber hecho. El lugar del intercambio era perfecto: unos libros mas ente tantos no se notarian. Aquel hombre elegante no formaba parte de los “conspiradores”. Era un extrarrakeno, de Parmentier segun le habia dicho su amigo. Kamal dio el nombre de su amigo a Yonkur, el dueño de aquel bar en cuya bodega se encontraban ahora, y donde habitualmente se reunian. Yonkur tomo buena nota. Lo investigaria y si era posible, daria la orden de ejecutar a aquel delator. Hacia ya mucho que el juego entre espias qizarate y conspiradores era a muerte.

-Arriesgaste demasiado, Kamal… Escuchame, nosotros cuidamos de los nuestros. Tenemos un lugar donde esconderte, en el desierto profundo. Pero ya nunca sera igual. Deberas cambiar de identidad. Quizas hasta te saquemos de Dune…-le puso la mano en la cabeza-. Descansa…

Abrio una de las puertas de la bodega, donde estaban sus barriles de agua. Descorrio una cortina. Alli estaban sus invitados. Cuando estuvo ante ellos, deformo su cuerpo de danzarin rostro, mostrando su verdadero ser.

-Avatar, debeis extremar la vigilancia. Esta celula no puede caer. Haz la limpieza necesaria, trae a mas de los tuyos. Asumid mas identidades- ordeno el hombre. La mujer escuchaba con la mirada oculta por el velo.

-Se hara como pides, Bronso-. Cruzaron las manos con el saludo imperial y el danzarin se marcho adoptando otra identidad…

… -Te arriesgas demasiado viniendo personalmente a Dune- le dijo la mujer, dejando caer el velo.

-Jessica, vuestra hija no me buscara aqui, en el corazon del Imperio. Ademas, ya escape de la Ciudadela en una ocasion, y aqui tengo mas contactos que en muchos otros planetas. Pero agradezco vuestra preocupacion-, dijo Bronso.

-Esto no puede continuar!. Esta idea loca vuestra pone en riesgo a gente inocente como ese muchacho. Les envias a la muerte!. Cuantos han muerto torturados como el?.

-Fue una peticion de Paul, y seguir a un Atreides nunca fue facil. Vos deberiais de saberlo mejor que yo.

-Ya no se ni lo que significa ser un Atreides!-, respondio con un aspaviento.

Bronso se abrocho un destiltraje con el que se ocultaria facilmente en Arrakeen.

-Es extraño que digais eso. En realidad, yo sirvo a los Atreides… a mi manera-, dijo riendose mientras salia por un portillo secreto.

*** Extraido de “Cuentos del Millon de Planetas”, atribuidos a Accadia, Madre Archivera de la Bene Gesserit en Casa Capitular.

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