Los años sangrientos (5)

combates-invierno-dd

Un preocupado Beldon Von Hendrinks comprobó cómo sus ejércitos comenzaban a ceder en casi todos sitios. La pausa invernal, que paralizó todos los combates en tierra salvo en la zona montañosa del noreste, sirvió para que el líder caótico reorganizara sus fuerzas a lo largo y ancho de sus dominios. El mes de Mânn (enero) del nuevo año fue testigo de un ataque de los gigantes de hielo y dragones blancos (ya muy debilitados), contra Smog, sin llegar a tomar la ciudad. Infligieron 4.000 bajas a los soldados de Darokin, pero sucumbió una mayoría de los monstruos, lo que supuso su retirada a las montañas y el convencimiento por ambas partes de que, en ese escenario, la solución de la guerra pasaba por un armisticio negociado, quizá al margen de Von Hendrinks.

   Ya en el mes de Zûr (marzo), una flotilla de los Cinco Señoríos capturó una carraca y hundió un trirreme de transporte de la Armada Oscura. Casi a la vez, los infantes de marina de Kiff intentaron desembarcar en Rugalov, produciéndose una cruenta lucha que le costó a los de la Entente 500 elfos y 800 humanos, si bien los caóticos no lograron su objetivo y hubieron de reembarcar. El décimo día de Kâl (abril), la Armada Oscura lanzó un formidable ataque contra la isla de Hattias (Thyatis), haciéndose con la parte más meridional de ésta. Las tropas de Sulex I reaccionaron con tardanza y sólo pudieron establecer una línea de frente para proteger la capital de la isla. En el mar, esa operación se saldó con crudos combates que supusieron la pérdida de 3 carracas y 4 birremes de Thyatis, por 2 galeazas caóticas hundidas. En la isla de Alfe, los guerreros de la Entente resistían con bravura, sin dejarse arrebatar el enclave.

   La Flota Unida de Soderfjord, Vestland y Ostland volvió a la  acción con renovado vigor a finales de mes, con todos sus buques artillados con las novedosas culebrinas. Los resultados fueron espectaculares, aunque no se produjo ningún choque importante: la alarma cundió en Specularum, Sulescu y Fortdoom, y el almirante Kiff decidió reforzar el número de cañones en sus barcos, si bien éstos no tenían ni la potencia ni el calibre ni el poder destructor de las culebrinas norteñas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s