Dune: Un bebe en la fortaleza Harkonnen

harkonnens

El barón Vladimir Harkonnen había dedicado toda su vida a la búsqueda de nuevas experiencias. Se complacía en placeres hedonistas (alimentos sabrosos, drogas exóticas, homosexualidad), en descubrir cosas que nunca había hecho. Pero un bebé en la fortaleza Harkonnen… Cómo iba a controlar eso?.

El niño, que apenas contaba un año, confiaba demasiado en su habilidad para caminar, atravesaba las habitaciones dando tumbos, corría mucho antes de dominar su sentido del equilibrio, y era lo bastante tozudo para seguir avanzando aunque tropezara con algo. Feyd poseía una curiosidad insaciable, investigaba cada habitación, cada armario. Cogía el primer objeto que encontraba y se lo metía en la boca. El niño se asustaba con facilidad y lloraba sin cesar. A veces, el barón le abofeteaba e intentaba obtener una respuesta que no fueran gorjeos absurdos. En vano…

… El barón quitó un globo suspensor de su cinturón y lo sujetó a la espalda del bebé. Aunque ahora caminaba con más dificultad, y sentía la tensión en sus músculos degenerados y pesadas extremidades, al menos tenía controlado a Feyd. El niño, que flotaba a medio metro del suelo, dio la impresión de encontrarlo interesante. Lanzaba risitas mientras flotaba. El barón le empujaba de vez en cuando para que continuara en movimiento. Los brazos y piernas de Feyd se agitaban en el aire como si nadara.

—Ven conmigo, Feyd —dijo el barón—. Quiero enseñarte los animales. Te gustarán

… Era una delicia contemplar las bestias. Con sus dientes, cuernos y garras podían destrozar a un hombre. De todos modos, los combates más interesantes tenían lugar entre contrincantes humanos, soldados profesionales contra esclavos desesperados a los que se había prometido la libertad, aunque ninguno la conseguía. Mientras continuaba avanzando por los túneles apenas iluminados, el barón contempló la cara fascinada del pequeño Feyd. Vio en él todo un futuro de posibilidades, otro heredero de la Casa Harkonnen que tal vez superaría a su deficiente hermano Rabban

… La extraña pareja se detuvo ante una jaula, donde un Tigre Laza se paseaba de un lado a otro, con los ojos entornados y la nariz triangular dilatada, cuando olfateó carne tierna y sangre caliente. De repente, el animal se precipitó hacia los barrotes de la jaula con los colmillos al descubierto. Extendió una pata erizada de garras afiladas. El barón retrocedió, sobresaltado, y tiró de Feyd. El niño, que oscilaba sobre su globo, continuó flotando hasta chocar contra la pared, lo cual le sorprendió todavía más que la furia del depredador. Feyd aulló con tal energía que su rostro enrojeció.

El barón sujetó a su sobrino por los hombros.

—Tranquilo, tranquilo —dijo en tono brusco pero tranquilizador—. No pasa nada. —Pero Feyd continuaba chillando, lo cual enfureció a su tío—. He dicho que te calles!. No hay motivo para llorar…-. El niño no pensaba lo mismo. –Silencio, he dicho! —El barón no sabía qué hacer. Nunca le habían enseñado a
cuidar bebés—. Basta!.

Sólo logró que Feyd llorara con más entusiasmo. —Piter! —gritó a pleno pulmón, y se abalanzó hacia el comunicador de la pared. Lo aplastó con el puño—. Piter de Vries!. Dónde está mi Mentat?. Acecho del barón, como siempre. —Sí, mi barón?-. Mientras el niño seguía berreando sin pausa, el barón lo depositó en brazos de Piter. —Encárgate de él. Oblígale a dejar de llorar.

El Mentat, pillado por sorpresa, miró al pequeño Harkonnen y parpadeó varias veces.

—Pero mi barón, yo… —Haz lo que te ordeno!. Eres mi Mentat. Has de saber todo lo que yo te pido-. El barón apretó las mandíbulas y reprimió una sonrisa de satisfacción al ver el desconcierto del Mentat. Piter de Vries sostuvo a Feyd-Rautha bien lejos de sí, como si fuera un espécimen extraño, sin saber cómo calmar sus bramidos.

“La Casa Harkonnen”, de B.Herbert y K.J.Anderson.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s