La embestida del Caos (2)

Ierendi-dd

En el frente norte los combates no pasaban de ser escaramuzas, sin grandes enfrentamientos entre ejércitos; ambos bandos estaban muy bien pertrechados y no cedieron, salvo los de Von Hendrinks en Threshold. En la zona oriental, un furioso ataque de los orcos derrotó a la vanguardia de Thyatis, que debió retroceder hasta las inmediaciones de su propia frontera. En el bosque de Dymrak, mientras tanto, la ventaja aliada se consolidó, y el capitán Zurell fue nombrado alcalde de Rugalov, la primera ciudad conquistada del Ducado Caótico.

   En la zona noreste, con los gigantes de hielo y dragones blancos, se optó por una guerra de guerrillas, que no logró quebrar el poder de estas imponentes criaturas. Sumando todos estos escenarios, en estas fechas perdieron la vida entre 5.000-6.000 guerreros por cada bando. El Emperador de Thyatis, Sulex I, ordenó reforzar sus tropas de tierra, aunque su principal preocupación era la Marina Imperial, que no había logrado nada de relieve frente a la Armada Oscura de Von Hendrinks.

   Precisamente con la llegada del frío, los combates en tierra disminuyeron en número, mientras que las flotas de guerra se convertían en el eje de la lucha. En el mes de Grûm (noviembre), tuvo lugar el primer gran golpe de la guerra: como ya se ha comentado anteriormente, durante el verano la Armada Oscura consiguió desembarcar un número suficiente de tropas en todas las islas pertenecientes a Ierendi, como para derrotar militarmente a su modesta milicia; y a pesar de los denodados esfuerzos de la Marina de Thyatis y la de Darokin, nada pudo hacerse, y los soldados del almirante Kiff devastaron el archipiélago, derrotando de modo contundente a las débiles tropas locales. Pues bien: Ierendi capital, tras un asedio de tres meses, fue conquistada y saqueada el día 26, y los reyes Rolf II y Aredhel fueron hechos prisioneros y llevados a Specularum. La noticia cayó como una andanada de falconetes en todas las naciones de Brun, que se dieron cuenta de la tremenda dificultad e ingentes sacrificios que iba a costar doblegar a Beldon Von Hendrinks.

 

 

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