Capítulo 3: la guerra se desata

guerrera-herida

Una vez pasado el invierno, la primavera trajo consigo los últimos preparativos de la invasión. Aprovechando la escasa actividad durante la estación fría, las naciones de la Entente hicieron mucho hincapié en las atarazanas, con el fin de presentar digna batalla a la poderosa flota de Bélenor Kiff. En el comienzo del deshielo, las maniobras navales para adiestrar a tropa y marinería se convirtieron en una constante. En los Cinco Señoríos, Thyatis y sur de Darokin, los esfuerzos por levantar una pujante armada fueron enormes, tanto en lo humano como en lo material y económico. Numerosos almirantes de naciones más o menos lejanas fueron contratados como instructores y asesores, mientras comenzaba a surgir una oficialidad cualificada y preparada.

En otro orden de cosas, se intensificó el número de expediciones cuyo objetivo era hostigar a los dragones blancos y gigantes del hielo, en el rincón noreste del Ducado. Las bajas comenzaron a ser muy preocupantes, y para cuando Beldon Von Hendrinks quiso tomar cartas en el asunto, la guerra le estalló en la cara.

El primero de Isêl (mayo), los mercenarios pagados por Darokin concluyeron sus operaciones de vigilancia y limpieza de las fronteras, con el resultado de que los monstruos se habían refugiado en territorio ducal. Las tropas albergadas en Dolos y Selenica comprobaron que era el momento, y Von Hendrinks, que algo debió de olerse, mandó reforzar los puestos y cuarteles en todo el país, y a la Armada desplegarse por el mar de Dredd.

La noche del 14 de mayo fue testigo de soldados en vela, caballos ensillados y enjaezados, cuerdas de arcos y ballestas sometidas a riguroso examen, espadas recién bruñidas en sus vainas, enhiestas lanzas entre los dedos de los guerreros, mazas reflejando cual espejos los fieros rostros de sus dueños y flechas durmiendo sus sueños de muerte en las aljabas.

Cuando el sol asomó por las montañas de Altan Tepe, 55.000 hombres y 10.000 jinetes se lanzaron a través del Valle Perdido, mientras infantes humanos, hobbits, elfos y enanos en número de 20.000 salieron de Wereskalot en dirección a la región de los cuatro ríos, en el noroeste del Ducado. En el este, 85.000 hombres de Thyatis se lanzaron todo a lo largo de la frontera, atacando Rugalov en el extremo sur, el bosque de Dymrak, las colinas de los orcos y la abrupta zona del noreste, objetivo principal del ataque.

La Segunda Guerra del Gran Ducado de Karameikos había comenzado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s