Dune: “Whipping Mek” (y IV)

chirox-by-jubjubjedi

Vergyl sintio una oleada de bravuconeria, esperaba no estar cometiendo una locura. “Puedo manejarme. He superado el entrenamiento de la Yihad”. Queria la oportunidad de probarse a si mismo, y este robot de combate podria ser lo mas cercano a la lucha que alguna vez tendria. Vergyl centro su odio en Chirox, por todos los horrores que las maquinas de combate habian infligido a la humanidad, y deseaba convertir al mek en chatarra metalica. 

“Dejeme luchar contra la maquina, igual que usted lo estaba haciendo”.

El mercenario alzo las cejas, como si le interesara y ademas lo encontrara divertido. “Su eleccion de armas, joven guerrero?”. Vergyl tuvo dudas. Miro la vara de entrenamiento que habia agarrado. “No he traido nada mas que esto”.

Noret alzo su espada de impulsos hacia el joven para que la examinara. “Sabe usted como usar una de estas?”. “Parece una que hemos utilizado en el entrenamiento basico, pero un modelo mas nuevo”. “Correcto”. Noret activo el arma y se la entrego al joven Vergyl que levanto la espada para comprobar su equilibrio. Brillantes arcos de energia disruptiva corrian a lo largo de la superficie de su hoja.

Respiro hondo y estudio al mek de combate, que le devolvia la mirada desapasionadamente con aquellos “ojos”, en realidad fibras opticas de color naranja brillante… que simplemente esperaban. Los sensores se desplazaron en su direccion, observando acercarse a Noret y como lo preparaba para otro oponente.

Cuando el mercenario activo el mek, solo dos de los seis brazos mecanicos salieron de su torso. Uno estrechaba en su mano de metal una daga, mientras que la mano del otro estaba vacia.

“Va a pelear en una configuracion de baja dificultad”. Vergyl se quejo. “Tal vez Chirox sólo quiera probarle. En un combate real, tu adversario nunca te proporciona un resumen de sus habilidades por adelantado”.

Vergyl se movio con cuidado hacia el mek, y despues se desplazo hacia su izquierda en circulo, sosteniendo la espada de impulsos. Sentia el sudor en la palma, y aflojo el agarre un poco. El mek se mantenia vuelto hacia él. Ataco con la mano de la daga, y Vergyl desvio el arma del robot con la espada electronica, golpeandola con un impulso purpura que hizo que el robot se estremeciera.

“A mi me parece una maquina torpe”. Habia imaginado un combate como este. Vergyl se lanzo hacia su oponente y golpeo el torso con la espada de impulsos, dejando una decoloracion de color purpura en su cuerpo de metal. Apreto el boton azul en el mango del arma hasta que alcanzo el más alto nivel de configuracion de impulsos.

“Vaya por la cabeza”, Noret le aconsejo. “Localice los circuitos del robot para detenerlo. Si golpea a Chirox en el sitio exacto, lograra que necesite un minuto o dos para reconfigurarse”.

Una vez mas Vergyl golpeo, pero fallo al buscar la cabeza, deslizando la hoja por el hombro blindado. Chispas multicolores cubrieron la superficie externa del mek, y la daga cayo al suelo de la camara de entrenamiento desde su agarre mecanico. Una voluta de humo se elevo de la mano del robot.

Emocionado, Vergyl se lanzo a matar. No le importaba que alguien pudiera necesitar esta unidad de combate para su entrenamiento. Él queria destruirla, convertirla en restos fundidos. Penso en Serena, el pequeño Manion, en todos los seres humanos masacrados… y en su propia incapacidad para luchar por la Yihad. Este mek seria el chivo expiatorio.

Pero mientras daba un paso hacia delante, de repente el metal liquido de la mano libre del robot se transformo, afilandose hasta convertirse en una espada corta con puas en la hoja. La otra mano dejo de saltar en chispas, y comenzo a formar otro arma parecida.

“Cuidado, joven guerrero. No queremos que el Ejercito pierda sus habilidades de construccion”. Sintiendo una oleada de ira ante el comentario, Vergyl le espetó: “Yo no le tengo miedo a esta maquina”. “Tener miedo no siempre es algo malo”. “Incluso contra un oponente estupido?. Chirox ni siquiera sabe que le estoy ridiculizando, verdad?”. “Yo solo soy una maquina”, dijo el mek, con una voz sintetizada procedente de unos altavoces parcheados.

Vergyl se sorprendio, pensando que habia detectado un toque de sarcasmo en la voz del robot. Al igual que una mascara teatral, su cara no cambio de expresion.

“Chirox por lo general no habla mucho”, dijo Noret, sonriendo. “Adelante, golpeelo un poco mas. Pero le advierto que incluso yo no conozco todas las sorpresas que pueda tener escondidas”.

Vergyl retrocedio para reevaluar a su oponente. Estudio las brillantes fibras opticas del robot, que se centraban en su arma de impulsos. Abruptamente, Chirox arremetio con la espada corta de puas, exhibiendo una velocidad y agilidad inesperadas. Vergyl trato de esquivar el golpe, pero no se movio lo suficientemente rapido, y el robot le causo una herida superficial en uno de sus brazos.

Rodo por el suelo para escapar, le echo un vistazo a la herida mientras se ponia de nuevo en pie.

“No ha sido un mal movimiento”, dijo Noret, con tono casual, como si no le hubiera importado que el robot pudiera haber matado a Vergyl. Matar era tanto un deporte como una profesion para él. Tal vez habia que tener una mentalidad tan dura para ser un mercenario de Ginaz. En cambio Vergyl -no estando dotado de tal dureza- se empezo a preocupar de donde se habia metido con tanto impetu, y si estaria preparado para un desafio tan dificil.

El mek de combate siguio avanzando girando con una velocidad impredecible, a veces balanceandose con una asombrosa fluidez de movimientos. Vergyl corria de lado a lado, lanzando repetidos golpes con la espada de impulsos. Esquivaba con estilo las acometidas e incluso considero intentar una llamativa voltereta hacia atras, pero no sabia si él podria llevarla a cabo. Si no se ejecutaba correctamente el movimiento podria resultar fatal.

Uno de sus espadazos golpeo uno de los paneles de control de Chirox, haciendo que este brillara en rojo. El robot hizo una pausa. Un fino y agil brazo emergio del torso del robot, y se ajusto algo en su interior.

“Se puede reparar a si mismo?”. “La mayoria de los meks de combate pueden. Usted quería una oportunidad con un oponente mecanico real, no era así?. Ya le adverti sobre este robot”.

De repente Chirox fue hacia Vergyl mas duro y mas rápido que antes. Dos brazos extendidos mas salieron del cuerpo. Uno sostenia una larga daga con un punta dentada para que se enganchara y rasgara la carne. El otro, formo un yerro candente.

Zon Noret dijo algo en un tono ansioso, pero las palabras resultaron borrosas para Vergyl, cuyo unico universo conocido hasta este momento se desvanecia, junto con todos los innecesarios sentidos de percepcion. Él se centro solo en la supervivencia.

“Soy un yihadista”, susurro Vergyl. Se resigno a su suerte y al mismo tiempo decidio infligir tanto daño como pudiera. Recordo la promesa que hasta en la Brigada de Construccion tuvo que memorizar:

“Si muero en la batalla contra las maquinas, me unire a los que han ido al Paraiso antes que yo, y aquellos que me seguiran”. Sintio como si un estado casi de trance lo consumiera y le borrara todo miedo a la muerte.

Se lanzo a la batalla, agitando la espada de impulsos contra el mek desde lejos, y golpeandole repetidamente. Al fondo, alguien gritaba palabras que no podia distinguir. Entonces Vergyl oyo un sonoro clic, y vio un destello de color, y una intensa luz de color amarillo que lo envolvio. Sentia como una rafaga de viento polar le congelara en el mismo sitio.

Inmovilizado, indefenso, Vergyl se estremecio, despues se derrumbo. Cayo desde lo que le parecio una gran altura. Le castañeteaban los dientes y se estremecia. No parecia que finalmente aterrizara en algun lugar. Se encontro mirando hacia los brillantes sensores opticos del robot. Totalmente vulnerable.

“Puedo matarte ahora”. La máquina presiono la punta dentada de la larga daga contra el cuello de Vergyl. El mek de combate podia degollarle con la hoja en un microsegundo. Vergyl oyo gritos, pero no podia zafarse. Miro hacia el implacable robot, a la cara del odiado enemigo mecanico. La maquina pensante lo iba a matar, y esta ni siquiera era una verdadera batalla. Que tonto que habia sido.

A lo lejos, voces familiares -dos de ellas?- le llamaban. “Vergyl!. Vergyl!. Apaga esa maldita cosa, Noret!”.

Trato de levantar la cabeza y mirar a su alrededor, pero no podia moverse. Chirox continuo presionando con la punta afilada contra su vena yugular. Sus musculos estaban paralizados, como congelado dentro de un bloque de hielo.

“Dame un arma disruptora!”. Reconocio la voz al fin. Xavier.

De algun modo, incongruentemente, Vergyl estaba mas preocupado por la desaprobacion de su hermano que por morir. Pero entonces el mek se enderezo y aparto la hoja de la daga de su garganta. Oyo mas voces, ruido de botas, y el estrepito de armamento.

Alrededor suyo, Vergyl percibio movimiento y uniformes yihadistas verdes y carmesies. Xavier grito ordenes a sus hombres, pero Chirox retrajo el puñal mellado, asi como sus otras armas y los cuatro brazos en su torso. La  ferozmente brillante optica del mek se apago con un rayo suave.

Zon Noret se coloco frente al robot. “No dispare, Segundo. Chirox pudo haberlo matado, pero no lo hizo. Él esta programado para tomar ventaja de una debilidad y asestar un golpe mortal; sin embargo, tomo una decision consciente contra ello”. “Yo no queria matarlo”. El robot de combate se situo en un modo estacionario. “No era necesario”.

Vergyl finalmente solto el cuerpo lo suficiente como para ponerse en una rigida posicion sentada. “Ese mek realmente mostro… compasion?”. Todavia se sentia aturdido por el misterioso rayo de luz. “Imaginatelo, una maquina con sentimientos”.

“No fue compasion en absoluto”, dijo Xavier, con su pronunciado ceño fruncido. Se agacho para ayudar a su hermano. “Fue lo mas extraño”, Vergyl insistio. “Has visto la dulzura en sus ojos?”.

Zon Noret, concentrado en su mek de entrenamiento, miro al panel de instrumentos de la maquina, estudiando las lecturas de los instrumentos, y haciendo ajustes. “Chirox simplemente evaluo la situacion y se puso en modo de supervivencia. Pero tiene que haber sido algo enterrado en su programacion original”.

“Las maquinas no se preocupan por la supervivencia”, Xavier le espeto. “Tu lo viste en Colonia Peridot. Se lanzan a la batalla sin preocupacion por la seguridad personal”. Él nego con la cabeza. “Hay algo mal en la programacion de su mek, un problema tecnico”.

Vergyl echo un vistazo a Chirox, captando la mirada intensa de las fibras opticas. En la profundidad de las luces, el joven oficial de Construccion creyo detectar un parpadeo de algo animado, que le intrigo y asusto al mismo tiempo.

“Los seres humanos tambien pueden aprender compasion”, dijo Chirox, inesperadamente. “Lo voy a someter enseguida a una revision exhaustiva”, dijo Noret de forma indecisa.

Xavier se paro frente a Vergyl, comprobando si tenia lesiones graves. Luego hablo con voz temblorosa mientras se llevaba a su hermano de la camara de entrenamiento. “Ha sido un buen susto el que me has dado”.”Solo queria luchar contra un enemigo real, por una vez”.

Xavier miro profundamente entristecido. “Vergyl, me temo que vas a tener tu oportunidad antes de lo que crees. Esta Yihad no habra terminado en un corto plazo de tiempo”.

Dune: “Whipping Mek”, “El mek apaleado”, Una historia de la Yihad Butleriana. (Extraido del “The Road to Dune”)

Traduccion libre de Danienlared.

Leer parte I, II, III

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