Dune: “Whipping Mek” (III)

mercenario-ginaz-by-jubjubjedi

Vergyl se aseguro un puesto de trabajo a bordo de la nave de guerra de la Yihad, ya que las reparaciones a las que debia someterse llevarian la mayor parte de dos semanas. Si no podía marcharse y combatir en los campos de batalla fuera de Giedi, por lo menos podria estar aqui, recargando armas, sustituyendo los sistemas de escudos Holtzman dañados, y fortaleciendo el blindaje.

Mientras Vergyl realizaba diligentemente todas las tareas que los supervisores de los equipos le habian asignado, sus ojos bebian los detalles sobre el funcionamiento de los sistemas de la nave. Algun dia, si Xavier cedia y le permitia participar en la Sagrada Yihad, Vergyl querria comandar una de estas naves. Él era un adulto de veintitres años, pero su influyente hermano tenia el poder de interferir  en todo lo que Vergyl tratara de hacer…

Esa tarde, mientras revisaba el progreso de las reparaciones en la pantalla de su portatil, Vergyl se encontro con una de los camaras de entrenamiento del acorazado. La puerta de metal opaca estaba medio abierta, y oyo un estrepito y un estruendo de metal, asi como los gruñidos de alguien realizando un intenso esfuerzo.

Vergyl accedio rapidamente a la camara, deteniendose de pronto y mirando con asombro. Un hombre marcado con cicatrices de mil batallas, un mercenario a juzgar por su apariencia con el pelo largo desaliñado, se lanzaba con violencia contra un robot de combate. La maquina tenia tres pares de brazos articulados, cada uno sosteniendo un arma mortal.

Moviendose con una gracia torpe, la unidad mecanica lanzaba golpe tras golpe contra el hombre, que se defendia a la perfeccion cada vez.

El corazon de Vergyl palpitaba. Como una de las maquinas enemigas habia conseguido llegar a bordo del acorazado de Xavier?. Lo habia Omnius enviado como espia o saboteador?. Habria otros repartidos por la nave?. El atribulado mercenario dio un golpe con su espada de impulsos, causando que uno de los seis brazos del mek cayera languidamente a su lado.

Lanzando un grito de guerra, sabiendo que tenia que ayudar, Vergyl arrebato la unica arma que pudo encontrar -una vara de un estante de la pared- y cargo adelante imprudentemente. El mercenario reacciono rápidamente al oir a Vergyl aproximarse. Levanto una mano. “Quieto, Chirox!”.

El mek de combate se congelo. El mercenario, jadeando, dejo caer su espada luminosa. Vergyl patino hasta detenerse, mirando confusamente al robot enemigo y al bien musculado luchador.

“No se alarme”, dijo el mercenario. “Yo estaba simplemente entrenando”. “Con una máquina?”.

El hombre de pelo largo sonrio. Una telaraña de cicatrices palidas cubrio sus mejillas, el cuello, los hombros desnudos y el pecho.

“Las maquinas pensantes son nuestros enemigos en esta Yihad, joven oficial. Si tenemos que desarrollar nuestras habilidades contra ellas, quien mejor para luchar?”.

Torpemente, Vergyl dejo la vara que apresuradamente agarro sobre la cubierta. Su cara se puso colorada de la vergüenza.

“Eso tiene sentido”. “Chirox solo sustituye al enemigo, un objetivo con el que luchar. Representa todas las maquinas pensantes en mi mente”. “Como un muñeco que apalear”. “Un mek que apalear”. El mercenario sonrio. “Podemos configurarlo para varios niveles de lucha como metodo de entrenamiento”.

Se acerco al robot de combate -de aspecto ominioso-. “Baja”. El robot bajo sus extremidades armadas, despues las retrajo a su interior, incluso el brazo cercenado, y se quedo a la espera de nuevas ordenes. Con una mueca de desprecio, el hombre golpeo la empuñadura de su espada de impulsos contra el pecho del mek, haciendo que la maquina diera un paso atras. Los ojos con sensores opticos parpadearon en naranja. El resto de la cara de la maquina, con su boca y nariz dibujadas de forma burda, no se movio.

Con confianza, el hombre golpeo el torso metalico. “Este robot limitado -me disgusta el termino maquina pensante- esta totalmente bajo nuestro control. Ha servido a los mercenarios de Ginaz durante casi tres generaciones”. Desactivo la espada de impulsos, un arma diseñada para descodificar los sofisticados gelocircuitos.

“Soy Zon Noret, uno de los combatientes asignados a esta nave”. Intrigado, Vergyl aventuro mas cerca. “Donde encontraron esta maquina?”. “Hace un siglo, un explorador de rescate de Ginaz encontro una nave de las maquinas pensantes dañada, de la cual se recupero este robot de combate roto. Entonces, anulamos su memoria y reinstalamos el programa de combate. Nos permite ponernos a prueba contra las capacidades de la maquina”.

Noret palmeo al robot en uno de sus hombros de metal acanalado. “Muchos robots en los Planetas Sincronizados han sido destruidos por lo que aprendimos de esta unidad. Chirox como maestro no tiene precio. En el archipielago de Ginaz, los estudiantes prueban sus habilidades contra él. Ha demostrado ser mucho mas que un cumulo de informacion a utilizar contra nuestros enemigos, tanto que los mercenarios no pensamos en el como una maquina pensante, sino como un aliado”.

“Un robot como un aliado?. A Serena Butler no le gustaria oir eso”, Vergyl dijo con cautela. Zon Noret dejo caer su pelo grueso tras su cabeza como la cola de un cometa. “Hay muchas cosas que se hacen en esta Yihad sin que  Serena Butler lo sepa. No me sorprenderia que aprendiera de otros meks bajo nuestro control como este”. Hizo un gesto desdeñoso. “Pero ya que todos tenemos el mismo objetivo, los detalles se convierten en algo insignificante”.

Para Vergyl, algunas de las heridas de Noret parecian estar solo recien sanadas. “No deberia estar recuperandose de la batalla, en lugar de luchar aun mas?”. “Un verdadero mercenario nunca deja de luchar”. Sus ojos se estrecharon. “Veo que usted es un oficial”. Vergyl dejo escapar un suspiro de frustracion.  “En la Brigada de Construccion. No es lo que yo queria. Preferiria estar luchando, pero… es una historia muy larga”.

Noret se seco el sudor de la frente. “Su nombre?”. “Segundo Decero Tantor”. Sin atisbo de haberle reconocido por el nombre, Noret miro al mek de combate y luego al joven oficial.

“De todos modos, tal vez podamos organizar una pequeña muestra de batalla”. “Me dejaria…?”. Vergyl sintio que se le aceleraba el pulso. Zon Noret asintio. “Si un hombre quiere pelear, se le debe permitir hacerlo”. Vergyl levanto la barbilla. “No podria estar mas de acuerdo”. “Se lo advierto, este puede ser un mek de entrenamiento, pero es letal. A menudo desconecto el protocolo de seguridad durante mis practicas mas peligrosas. Es por eso que los mercenarios de Ginaz somos tan buenos”.

“Aún asi, tiene que haber mecanismos de seguridad, o no le haria ser un muy buen instructor”. “El entrenamiento que no conlleva ningun riesgo, no es realista. Esto hace al estudiante afloje, sabiendo que no esta en peligro. Chirox no es asi por diseño. Podria matarle”.

Dune: “Whipping Mek”, “El mek apaleado”, Una historia de la Yihad Butleriana. (Extraido del “The Road to Dune”)

Traduccion libre de Danienlared.

Leer parte I, II y IV

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