Dune: Nuevo capitulo del “Mentats” (y III)

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Envio una transmision hacia la superficie, dirigiendose al Diacono Kalifer directamente. Se aseguro que la conversacion fuera en una banda publica. Josef supuso que muchos de los supuestos devotos Butlerianos todavia tenian  aparatos de escucha ilegales, y queria que todos ellos oyeran sus palabras.

El Diacono Kalifer respondio tan pronto como Josef hizo el contacto, lo que implicaba el hecho de que el lider planetario habia estado observando su llegada. Probablemente tambien sabia que la nave de vigilancia Butleriana habia sido destruida. Bien -otra razon para que al Diacono se lo pusieran mas facil. En la pantalla, aparecio Kalifer con aquellos hombros caidos de los que colgaba la piel abierta como si tuviera una cremallera. Sus discursos eran ponderados, pero lentos, y sus frases siempre tardaban mas tiempo en completarse de lo que Josef podia soportar. El Diacono Kalifer era un hombre que hacia que todos sus oyentes quisieran decirle: Date prisa!.

“Ah, nave VenHold, esperabamos que reconsideraran su embargo. Y me complace ver que usted vino aqui en persona, Directeur Venport”. “Yo he venido en persona, pero no estoy satisfecho con la recepción. Agradezca que esa nave que hacia de perro guardian rabioso, no le causara mas problemas”. Esto podria no ser un viaje en vano despues de todo; Josef dio la oportunidad de torcer el cuchillo, mientras que la gente de Baridge espiaba la conversacion. “Traigo productos farmaceuticos, drogas especificas para el cancer, y cremas de polimeros para protegerles contra las embestidas de la radiacion del ciclo solar. He traido tambien un equipo de los mejores medicos formados en la Escuela Suk. Ellos estan especializados en el tratamiento de lesiones cutaneas y gran variedad de tipos de cancer, y pueden ayudar a su gente”.

“Gracias, Directeur!”. Kalifer estaba tan emocionado que hablo con rapidez, para variar. Cioba mantenia su atencion en Josef y se podria decir que ella sabia exactamente lo que su marido estaba haciendo. Su astuto sentido de los negocios y la atenta capacidad de observar cualquier hecho, hacian que ella fuera un activo muy valioso para él. Manteniendo su tono neutral, Josef respondio a Kalifer. “Tambien contamos con un gran cargamento de melange, que se que es muy popular aqui. Baridge solia ser un importante cliente de VenHold y odiamos perder su negocio. Ofrecemos este envio especial a precio reducido, para celebrar nuestro renovado acuerdo de comercio”.

Cuando Kalifer sonrio con alivio, endurecio Josef su voz. “En primer lugar, sin embargo, debe renegar de su compromiso con Manford Torondo. Ustedes juraron contra la tecnologia avanzada, pero ahora se dan cuenta de como fue de irracional aquello. Si desea restablecer el comercio con VenHold y recibir estos suministros -incluyendo nuestro cargamento de especia de Arrakis- debe renunciar publicamente a los Butlerianos”.

Se encontro con la mirada del Diacono Kalifer. El lider planetario no hablo durante un largo momento -una pausa incluso mas extensa que su poderados y pesados discursos. “Pero eso no es posible, Directeur. La poblacion podria amotinarse, y el Líder Torondo haria enviar escuadrones de venganza contra nosotros. Le ruego un poco de flexibilidad. Pagaremos precios mas altos si insiste”. “No tengo ninguna duda de eso”, dijo Josef. “Pero un
aumento de los precios no es lo que requiero. Para el bien de la humanidad, esta locura barbara tiene que detenerse -y solo se detendra cuando los planetas como Baridge elijan la civilizacion y el comercio sobre el fanatismo”. Cruzó los brazos sobre el pecho. “Esto no es una tactica de negociacion, Diacono. Es mi unica oferta”.

La piel de Kalifer se volvio gris, y su expresion enfermo. “Yo… No puedo aceptar, Directeur. Los ciudadanos de Baridge se mantendran firmes”.

Aunque furioso por dentro, Josef puso un tono indiferente. “Como desee, Diacono. Les ofreci mi carga los primeros, pero puede que tenga que disponer de ella en nuestra siguiente parada planetaria. Rescindo mi oferta. Mientras que se mantengan asi de obstinados, no vamos a hacer ninguna otra entrega. Buena suerte para sobrevivir a los efectos de sus tormentas solares”.

Cioba termino la transmision. Josef inspiro fuerte por su nariz, moviendo la cabeza y tratando de calmarse. “Van a cambiar de opinion muy pronto”, le dijo. “Yo pude detectar en los ojos del Diacono un ligero estremecimiento, la ansiedad subyacente en su voz. Ya se sienten desesperados”. “Pero cuando van a retractarse?. No me inclino por seguir dandoles oportunidades”.

Josef se volvio hacia el tanque del Navegante. “Vamos al siguiente planeta de nuestra lista y veamos lo que tienen que decir”.

“Mentats of Dune”, de Brian Herbert y Kevin J.Anderson

Traduccion libre de Danienlared.

Leer parte I y II

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