Dune: La presciencia de un ghola

paulatreides_5years

Paul olfateó las obleas de especia, tratando de adivinar cuánta debía consumir, aunque fingió que ya lo sabía. El olor era enloquecedor, apetitoso, aterrador. -Ten cuidado, mi amor-. Chani le besó en la mejilla, y luego le besó los labios algo vacilante. Retrocedió. Paul comió una oblea entera, la tragó antes de perder los nervios, cogió un poco más y comió. Finalmente, sintiéndose como si acabara de saltar del borde de un acantilado, se tumbó y cerró los ojos. Un hormigueo entumecedor empezaba a subirle por las extremidades. Su cuerpo empezó a descomponer la sustancia en su interior, y sintió la energía liberada recorriendo caminos en otro tiempo familiares para su cuerpo Atreides. Y cayó en un hoyo de Tiempo…

Mientras todo se oscurecía y se sumía en un trance más profundo, perdido, buscando el camino en su interior, veía flashes, rostros conocidos: su padre el duque Leto, Gurney Halleck, y la princesa Irulan, de una belleza glacial. En aquel nivel, sus pensamientos no estaban enfocados. No habría sabido decir si se trataba de destellos reales de memoria o solo eran datos que había encontrado en los archivos y que salían a la superficie. Oía a su madre, Jessica, leyéndole unas palabras; oía la letra de una canción obscena que Gurney siempre cantaba cuando tocaba el baliset…

De pronto los fragmentos se unieron y tuvo una visión auténtica, como una instantánea de realidad que estallaba en su interior: él estaba tendido en un suelo frío. Le habían clavado un cuchillo y sangraba. Notaba la sangre caliente derramándose por el suelo. Su sangre. A cada latido de su corazón herido, su cuerpo perdía más sangre. Era una herida mortal; lo supo con la misma certeza con que lo sabe un animal que se esconde para morir. La cabeza le daba vueltas.
Trató de mirar más allá para ver dónde estaba, quién estaba con él. Se consumiría y moriría allí…

¿Quién le había matado?. ¿Qué lugar era aquel?. Al principio pensó que él era el antiguo Predicador Ciego, cuando murió entre la multitud ante el templo de Alia en el caluroso Arrakeen…, pero no, aquel lugar no era Dune. No había ninguna multitud, ni veía el sol del desierto. Por encima podía vislumbrar el
contorno de un techo ornamentado, una extraña fuente muy cerca. Estaba en un palacio, una gran estructura abovedada y con columnas. Quizá era el palacio del emperador Muad’Dib

Y entonces recordó un suceso. El conde Fenring le había apuñalado… un intento de asesinato que habría situado a la hija de Feyd-Rautha y dama Fenring en el trono. En aquella ocasión Paul había estado a punto de morir. ¿Estaba viendo un flashback de aquel momento crucial de los primeros años de su reinado, durante la época más sangrienta de su Yihad?. ¿Cuál era el significado de aquello?. Algo no estaba bien. El recuerdo no parecía cristalizado, permanente. Quizá después de todo la melange no había despertado sus recuerdos. ¿Y si lo que había hecho había sido despertar la famosa presciencia Atreides? Quizá era una visión de algo que aún no había sucedido…

…Paul sentía el dolor de la herida como si fuera insoportablemente real. ¿Cómo puedo evitar que esto suceda?. ¿Estoy viendo el futuro, es una visión de cómo morirá mi ghola?. La escena se emborronó. El Paul moribundo seguía sangrando en el suelo, con las manos cubiertas de rojo. Al levantar la vista, se vio con sorpresa a sí mismo, un rostro joven, idéntico al que veía cada día al mirarse en el espejo. Pero aquella versión de su cara era pura maldad, con ojos burlones y una risa triunfal y fanfarrona. -¿Ya sabías que te iba a matar? -gritó su otro yo-. Podías haberte clavado la daga con tus propias manos. -Y consumió más especia, con manos ávidas, como un vencedor tomando el botín…

…Alguien le estaba sacudiendo, tratando de sacarlo de la oscuridad. -Paul Atreides, ¿qué has hecho? -preguntó Sheeana inclinándose sobre él-. ¿Qué esperabas conseguir?. Esto ha sido una estupidez. -Me estaba… muriendo. Me apuñalaban. Lo he visto-. Aquello asustó y a la vez entusiasmó a Sheeana.
-¿Has recordado tu primera vida?. -No. Era diferente-.Buscó en su mente, y comprendió la verdad. Había tenido una visión, pero no había conseguido despertar sus recuerdos. Chani le dio agua, y él bebió con ansia. Mientras aún estaba saliendo de la bruma azul, Paul dijo: -Creo que ha sido presciencia. Pero sigo sin recordar mi vida real. Sheeana le dedicó una mirada aguda y perpleja. –Presciencia -repitió…

“Cazadores de Dune”, de Brian Herbert y Kevin J. Anderson.

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