Dune (cuentos): Arbelough

miles-teg-bashar

-Bashar, esto es un tremendo error. Os vais a hacer matar.

Patrin portaba una bandera blanca, y mientras hablaba entre dientes con Miles Teg. Ambos bajaban la colina quemada hacia el inicio de la espesura boscosa donde les esperaba tres miembros uniformados de la milicia de Arbelough.

-Se que me juego el pellejo-, respondio Teg, mientras le cogia la bandera. El bashar no estaba dispuesto a aceptar la “solucion final” que le aconsejaban desde Casa Capitular: arrasar Arbelough, esterilizarlo por su resistencia, por las ejecuciones sumarias de todas aquellas hermanas.

-Pat, ya sabes lo que tienes que hacer.

Teg saludo a su hombre de confianza, y siguio camino abajo alcanzando en solitario a los milicianos. Echo una ultima mirada atras, donde asomaba la numerosa vanguardia mecanizada de las fuerzas de la Bene Gesserit. Sabia que a la Madre Superiora le saldria un salpullido cuando se enterara de este loco plan.

-Soy el bashar Miles Teg. Conducidme ante vuestro comandante.

Los milicianos le llevaron a traves de la alta espesura negra de aquel bosque. Por momentos, parecia que se habia hecho de noche. Entendio las dificultades que estaban pasando sus fuerzas contra aquellos hombres tan acostumbrados a aquel terreno. Habian tenido exito en las pequeñas ciudades y pueblos, pero habian sufrido muchas mas bajas de las aceptables en los bosques que cubrian casi todo el planeta. Sus enemigos podrian aguantar durante mucho tiempo alli. Disponiendo de toda la informacion de la guerra, comprendio que les habia subestimado, y que esta se alargaria todavia mas gracias al factor fundamentalista religioso tan marcado en los habitantes de aquel planeta.

“Es necesario acabar con esta sangria”, pensaba, “y el unico modo es hacerlo personalmente. Una terapia de choque”.

Al cabo de un rato de caminata, alcanzaron un claro donde se concentraban un gran numero de fuerzas enemigas. Vio como llegaban, montados en burcaballos, los mandos con los que tendria que hablar.

-Soy el comandante O’Shea, bashar. Lidero las fuerzas de la Milicia de este sector-, le saludo marcialmente un miliciano con barba que llevaba un uniforme de camuflaje, mas parecido al de un cazador que al de un militar.

-Ser comandante de las fuerzas de este sector, es serlo de todas las fuerzas de Arbelough. El resto de sectores estan ya controlados por la Hermandad.

Teg observo el gesto contrariado del comandante al oir su respuesta, y se fijo con sus capacidades mentat en el resto de milicianos. Se notaba el cansancio y hostigamiento que estaban recibiendo. De hecho, alguno de los oficiales estaba herido. Pero no se rendirian, eran orgullosos. Y sabia muy bien el riesgo que habia corrido yendo ahi totalmente solo. Podia acabar con una soga al cuello al mas minimo error; colgado de la rama mas alta del arbol mas alto, como tenian por macabra tradicion.

-He venido personalmente para acabar con el conflicto. No tiene sentido esta matanza inutil.

-Vuestra capacidad como militar os precede, bashar. Pero ademas sois un politico?. Acaso las brujas os han soltado la correa para negociar?. Sabeis lo que ha hecho vuestra Hermandad aqui?. Creeis que nos rendiremos tan facilmente?-, se encrespo el comandante.

-Yo sirvo a la Hermandad. En todos sus terminos-. Respondio firme al comandante. Levanto la vista hacia el batallon de milicianos que le rodeaban, captando toda su atencion. No era solo su leyenda como bashar victorioso. Sus casi dos metros y su uniforme sencillo, sin estrellas, le daban un aura particular-. Pero lo que ahora os ofrezco, es una oferta unica y propia: Vuestra rendicion a cambio de vuestra vida. Respetaremos a todos aquellos milicianos que se hayan levantado contra nosotros

Un rumor se extendio por el claro del bosque. Teg siguio:

-Solo pondre una condicion: los altos mandos de la milicia nos seran entregados para que sean ajusticiados-, dijo mirando fijamente al comandante.

-Como os atreveis!?-, respondio O’Shea tomando del cinto una pistola maula y apuntandole. Teg le ignoro y volvio a hablarle al grupo de milicianos:

-Todos habeis sido engañados. Envenenados con mentiras pot vuestro gobierno sacerdotal que os seran demostradas…-. Miro al comandante que tenia los ojos saliendose de las orbitas. -Lamento comunicaros que no aceptamos vuestro plan de paz, bashar-, dispuesto a apretar el gatillo con una sonrisa en la boca. Teg le hablo al comunicador oculto en su guerrera: -Ahora, Pat.

Un potente rayo laser salio disparado desde la espesura, y alcanzo al comandante, partiendole de parte a parte. Surgio una desbandada, hombres ocultandose, disparos sobre los arboles. “Es una trampa!. Nos atacan!”, gritaban. El segundo oficial inmovilizo a Teg poniendole un cuchillo en la espalda. El bashar no se resistio.

-Es asi como parlamentais, bashar?.

-No, asi es como demuestro la traicion. Mirad!.

La mitad superior del comandante caido adopto la forma de un humanoide o un muñeco con la cara blanca e inexpresiva.

-Un danzarin rostro. Han eliminado a vuestros mandos desde hace tiempo y ocupado sus puestos. La infiltracion es profunda en todo los niveles. Todo forma parte de los planes de los enemigos de la Hermandad-. Se solto de la presa del oficial con increible agilidad arrebatandole el cuchillo -Muy profundamente-, dijo clavandoselo. Al caer, tambien se transformo.

-Otro de esos danzarines rostro!-, se sorprendio un miliciano. Todos miraron a los oficiales; algunos se quedaron quietos con cara de horror “Yo no, yo no!”, gritaban. Otros ya habian montado en sus burcaballos para huir y fueron derribados o capturados…

… Dias despues, un batallon de miembros supervivientes de la milicia de Arbelough fue obligado a formar en el campo de concentracion de la Hermandad. Inesperadamente aparecio el bashar, y se dirigio a ellos:

-Milicia de Arbelough!. Cumpliendo el acuerdo de paz, os libero. Se ha limpiado de danzarines rostro el gobierno planetario-. Se oyeron vitores por la liberacion, todos volvian a casa. Teg siguio:

-Milicianos!. He combatido por todo el universo y reconozco el valor en la batalla. Mis fuerzas se dirigen a Kroinin para acabar con los enemigos de la Hermandad. Sentiria un enorme orgullo si un peloton de Arbelough estuviera bajo mis ordenes en la victoria. Sentiria un enorme orgullo al poder llamar “camaradas” a soldados tan valientes. Aquellos que quieran unirse a mi, que de un paso al frente!.

Todos los miembros de la milicia se unieron al bashar Teg, y vencieron.

*** Extraido de “Cuentos del Millon de Planetas”, atribuidos a Accadia, Madre Archivera de la Bene Gesserit en Casa Capitular.

Una respuesta a “Dune (cuentos): Arbelough

  1. ¡
    Excelente reconstrucción!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s