Dune: La huida de Rekur Van

(Extracto del cuento corto “The Faces of a Martyr” -Las caras de un martir-, incluido en “The Road to Dune”).

-Lo siento, le dijo Rekur Van a su colega investigador tlulaxa mientras le atravesaba profundamente por la columna con el cuchillo; despues añadio mientras lo retorcia, -Necesito esta nave mas que tu.

La sangre resbalaba a lo largo del acero. Su colega aun se movio y temblo antes de morir. Van lo arrojo desde la pequeña capsula al suelo del espaciopuerto. Explosiones, gritos y armas de fuego sonaban a lo largo de la ciudad tlulaxa. Sus manos aun estaban manchadas de sangre. Ya tendria tiempo despues de lavarse y limpiar sus ropas, una vez hubiera escapado. Sangre… esa era la moneda de cambio, aquella era una fuente genetica de ADN en buen estado. Odiaba malgastarla. Pero ahora la Liga de Nobles queria mas sangre. Su sangre.

A pesar de que era uno de los cientificos mas brillantes de Tlulax, y estaba bien conectado con los poderosos lideres religiosos, Van tenia que escapar de su hogar y de las turbas que arrasaban todo por sus propios medios. La Liga habia bloqueado el planeta y ahora queria administrar justicia. No queria imaginarselo si le cogian. -Fanaticos, todos vosotros!, les habia gritado. Sello la capsula…

Sin un plan definido, Van acciono los sistemas de la nave. Solo pensando en huir antes de que los vengativos soldados de la Liga pudieran echarsele encima. -Maldito seas, Iblis Ginjo!, se dijo a si mismo. Le dio muy poco consuelo el pensar que el Gran Patriarca ya estaba muerto… La Liga habia descubierto el horrible secreto de las granjas de organos tlulaxa: soldados caidos y esclavos zensunni eran “cortados” para reemplazar los organos de los soldados de la Yihad heridos. Todos los comerciantes de carne debian esconderse, habian caido en desgracia. Van era ahora un hombre perseguido…

Pero aun sin sus archivos del laboratorio, su mente aun llevaba conocimientos vitales que compartir con aquel que mas le pagara. Y sellado en un bolsillo habia tomado un pequeño vial de material genetico especial que le permitiria empezar de nuevo, si podia escapar…

La jabalinas en orbita disparaban sobre todas las naves tlulaxa que querian salir del planeta. -Por que no asumen que todos somos culpables?… Van acelero, sin saber lo rapido que la nave podria ir. -Nave tlulaxa!. Rindase o sera destruida. -Por que no usais vuestras armas contra las Maquinas Pensantes?, respondio. Habeis olvidado quien es el enemigo real de la humanidad?. El comandante de la jabalina no aprecio su sarcasmo… Proyectiles explosivos detonaron cerca y la nave empezo a girar como un tobellino. Pero Van no envio una señal de desastre, siguio sin hacer ruido a la deriva. Las naves de la Liga pensaron que estaba destruida y le dejaron para cazar otras naves que escapaban de Tlulax. Tenian muchas victimas entre las que elegir…

Cuando las naves de la Liga finalmente se marcharon, Van estabilizo la nave. La Liga habia robado el honor del pueblo tlulaxa. Les obligarian a vivir como fuera de la ley. Pero lo traidores no le habian atrapado ni a el ni a su innovador sistema de clonacion. Ni tampoco el vial de celulas de Serena Butler… Puso la nave en direccion a los limites de la Liga, para encontrarse con las Maquinas Pensantes, donde intentaria presentarse ante Omnius.

“The Faces of a Martyr”, por B.Herbert y K.J.Anderson.

Traduccion libre de Danienlared.

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