Dune: El Asesinato de Muad’Dib (I)

“Cuando la Casa Atreides tomó posesión de Arrakis”, reflexionó Paul, “mi padre, ofreció un banquete para presentarse a los personajes mas importantes de la ciudad, y, estoy seguro, para detectar enemigos potenciales”. Bajó la mirada hacia el mango enjoyado de la daga junto a su plato. “Es usted mi enemigo, Conde Fenring?”. “No lo creo, señor”. “Es consciente de que tengo las capacidades de una decidora de verdad?”. “Yo soy, aahh, consciente de cuando he dicho la verdad y cuando no”. “Tal vez me oculta la verdad ahora?”. Fenring no respondió, mientras Paul lo miraba con recelo, presintiendo algo, pero qué?.

Alia siguió comiendo, pero observando las reacciones alrededor de la mesa. Por alguna razón, Marie se rió. El Conde levantó una de las espinas del pescado. “Uno podría fácilmente ahogarse con esta espina. Espero que no se interprete como una amenaza. Solo Shaddam podria haberlo entendido asi”. Era una broma de mal gusto, sin embargo la Dama Margot y Korba se rieron entre dientes. “Mi padre tenía buenas razones para temer intentos de asesinato”, dijo Irulan con amargura. “Tendría que haber dedicado más esfuerzo por fortalecer su imperio, en lugar de conspirar con usted, Conde Fenring”. Alia se sorprendió al escuchar a la princesa. “Hmmm?. Su observacion es totalmente injusta conmigo, querida. Si Shaddam hubiera escuchado mis consejos con más frecuencia, en lugar de actuar por su cuenta, se habría metido en muchos menos problemas”…

Marie continuaba jugueteando con la comida. Trató de cortar un nabo enano ecazí dulce, un sabroso bocado, y el cubierto cayó repentinamente de su plato al suelo. Como esperando que nadie se diera cuenta de su metedura de pata, la niña se agachó debajo de su silla para recuperarlo…

…”La mayor parte de los Sardaukar imperiales me han jurado lealtad. Sólo una legión se quedo con él en el exilio como fuerza policial”. “Hmmm, creo que sois demasiado confiado, Señor. Los Sardaukar han jurado defender a su emperador”. “No olvide, Conde, que su Emperador es Muad’Dib ahora”… Dama Margot miró debajo de la mesa para ver lo que su hija estaba haciendo. Alia se deslizó debajo de la mesa también. “Marie, qué estás haciendo?”…

La joven le lanzó una mirada como la de una serpiente. Marie había desprendido algo largo y delgado de la pata de la mesa, apenas más grueso que un hilo. Lo envolvia alrededor de los nudillos poniendolo rígido. Alia lo reconoció al verlo: una daga-aguja de contrabando ixiana, un arma de asesinos hecha de fibras de krimskell trenzadas y muy afiladas. Marie podría haberla puesto allí durante uno de sus juegos. Alia entendió que era un asesinato largamente planeado. “Paul!, Stilgar!”…

Se lanzó hacia Marie, pero la chica golpeó un interruptor oculto bajo la mesa, activando otra trampa. En los muros de piedra, cerca de la puerta principal, estalló una grieta liberando y dispersando unos polvos que al reaccionar químicamente extendieron una nube nociva amarilla de olor fétido que se elevó ciegamente en la habitación. Alguien gritó en repetidas ocasiones. Al principio sonaba como una mujer, pero Alia dio cuenta rápidamente de que era Korba. La confusión envió a los guardias de la puerta al lugar equivocado, lo estudiado para que durara los segundos necesarios para que Marie se interpusiera entre la mesa y Paul; mientras él se ponía en posición defensiva y activaba su escudo. Marie introdujo lentamente la daga-aguja a traves de la barrera, como la aguja de un médico administrando una inyección de eutanasia.

Deslizandose suavemente tras el primer instante de confusión, Margot Fenring rompió el hilo de su collar y derramó su cadena de diamantes de lavanda en la copa delante de ella. Inmediatamente, al entrar en contacto con el agua, las gemas tleilaxu lanzaron sus productos químicos de las que estaban impregnadas, un potente gas paralizante, algo imposible para un detector de venenos. Los Fenring ya habian tomado un antidoto preventivo. Ella arrojó el contenido de la copa, salpicando a Korba y Stilgar cuando ya estaban en pie. Algo incluso alcanzó a Irulan. Alia vio a Paul agarrando la pequeña muñeca de Marie y abrazandola, impidiendo que la daga-aguja se le clavara.

Desde la habitación, el humo amarillo seguia saliendo hacia fuera. La gente se asfixiaba. Los guardias tropezaban. Stilgar y Korba se habían derrumbado, aturdidos por el gas; Irulan apenas podía moverse. El Conde Fenring ya había actuado, moviéndose a través del humo cegador para llegar a una pared de la sala de banquetes. Él sabía que grieta precisa debía empujar, y tras liberar el mecanismo, aparecio un acceso a los antiguos túneles bajo la Residencia. Muchos años antes de la ocupación Atreides, el Conde Fenring había descubierto la red de pasajes incalculablemente antiguos bajo los cimientos, y había instalado varios puntos de acceso en áreas clave, la manera perfecta para escapar después del asesinato a Muad’Dib. De acuerdo con el plan que habían desarrollado con tanto cuidado, una nave de escape armada ya estaba esperando fuera, y desde allí alcanzarían un crucero de la Cofradia con el que plegarian el espacio. Las personas indicadas habían sido sobornados, y todo el proceso fue más sencillo por el hecho de que el emperador Muad’Dib era tan odiado, incluso por muchos de los más cercanos a él.

Pero primero, Muad’Dib tenía que morir… Cuando Marie se lanzó sobre Paul, la sorpresa y la traición habían sido sus principales ventajas. Pero Paul evitó el ataque inicial, y Alia salio de debajo de la mesa y se abalanzó sobre la otra chica como una mangosta. Alia era un reto para la capacidad de lucha de la otra chica, pero no tenía ningun arma. “Vamos a jugar, Alia”, dijo Marie mientras agitaba al daga-aguja como un latigo.

A pesar de que sus músculos apenas podían responder, Irulan se arrastraba. Stilgar estaba tendido con la cabeza, los hombros y brazos sobre la mesa, donde se había derrumbado. Con los ojos totalmente conscientes, trataba de moverse y ponerse en pie sin exito. Chani lanzaba tajos ciegos con su cryscuchillo, como un Fedaykin. Alia saltó sobre la mesa, tratando de salir del alcance de la daga-aguja. Marie atacó. “Ahora, quién es el escorpión?” Marie se echó a reír. Alia dio otro paso a través de la mesa y lanzo un plato a medio comer sobre Marie. La muchacha se agachó a un lado, con una mirada que indicaba no vacilaria. Alia vio la daga adornada del Emperador. Con un movimiento, agarró la hoja y se lanzó hacia su oponente, cortando la daga-aguja, agarrando a la chica de muñeca y rompiendole los tendones.

La mano de Marie quedó inútil, y el arma mortal colgaba de sus nudillos. Con un silbido de dolor, Marie saltó a la mesa y se abalanzó sobre Irulan, eligiendo a cualquier víctima que pudiera encontrar. Pero Alia se desató. Las voces de las Otras Memorias le aullaban como una multitud sedienta de sangre. Ella levantó la daga enjoyada del emperador y la clavo en la espalda de la niña. El golpe era mortal, y la hoja afilada del emperador atravesó el corazón de Marie.

“Marieeee!”. Fenring gritó, alejándose de la salida del túnel y saltando hacia adelante. “No, hija mía!”. Alia se puso de pie, dejando la hoja del Emperador firmemente plantada en el cuerpo convulso de la niña. “Nunca fue mi amiga”, dijo. Korba miró con asombro, siguiendo sentado sin remedio en su silla, pero comenzando a recuperarse del gas paralizante. “El cuchillo”, dijo arrastrando la voz. “Santa Alia del Cuchillo”. Atrapada en el torbellino de los acontecimientos a su alrededor, Alia se dio cuenta de que habia creado su propia leyenda.

Paul apagó su escudo y se acercó al cuerpo caído de Marie Fenring. Chani aun tenía su crys en la mano, dispuesta a proteger a Paul. “Stilgar, estas vivo?”, le llamó. A pesar de que se movía como un hombre medio dormido, el Naib dijo: “Vivo … El veneno era temporal”. El Conde Fenring había caído al suelo de rodillas absolutamente destrozado. “Marie!, Marie, mi dulce niña!”. Se estremeció al levantar a la niña muerta y la acunó. Su esposa se arrodilló junto a él. Ambos parecían haber abandonado su sueño de escapar…

Un aviso de peligro aún clamaba en la mente de Paul, pero su punto ciego clarividente no podía alcanzar más detalles. Había querido creer que compartía lazos con el otro Kwisatz Haderach potencial, pero todo el tiempo, el complot mortal de los Fenring había estado marcando como un reloj. Era un intento arriesgado, dispuesto a enviar a su propia hija tras las líneas enemigas y usarla como un arma, tratando de destruir no sólo Paul, sino a la Yihad. Acaso este hombre habia criado a Marie desde la infancia con este único propósito en mente?. Qué clase de padre puede hacer eso?. Margot estaba blanca y rígida, abandonando cualquier intento de control de las emociones Bene Gesserit. Paul vio el dolor de una madre agonizante…

“Utilizaste a una niña como a un peón en un complot de asesinato. Tu propia hija!”. “Oh, Hasimir no es su padre, Paul Atreides”. La voz de Dama Margot goteaba con desprecio. “Su padre fue Feyd-Rautha Harkonnen“. En ese instante, el Conde Fenring se movió como una víbora enroscada, gracias al entrenamiento y los años de práctica como el mejor asesino del Emperador. Fenring arrancó la daga del cuerpo de Marie y la clavó profundamente en el pecho de Paul. “Este era uno de mis planes B”, dijo.

Tambaleándose hacia atrás, Paul experimentó cada instante como un millón de fragmentos de nanosegundos. Cada suceso había sido tan cuidadosamente establecido, como las piezas de un mosaico de Chusuk. La herida de la daga creó un abismo de dolor en el pecho de Muad’Dib, y se oyó el estridente grito de Chani: “Uuuussssuuuullll!”.

“Paul of Dune”, de Brian Herbert y Kevin J, Anderson.

Traduccion libre de Danienlared.

Leer parte II.

Una respuesta a “Dune: El Asesinato de Muad’Dib (I)

  1. Un desenlace inesperado.:)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s