Dune: Bronso, el fugitivo

En las cubiertas publicas del crucero o en los pasillos de servicio, los wayku siempre encontraban un lugar para que Bronso se escondiese. Aquellos gitanos espaciales que trabajaban para la Cofradia, sentian aprecio por el y le habian ayudado secretamente desde que iniciara su extraño camino para destruir el mito sobre Paul Atreides. Bronso cambiaba su localizacion dia a dia y puerto a puerto, tomando como residencia temporal camarotes pequeños y vacios. Se mantenia siempre cauteloso y alerta de los vigilantes de la Cofradia, para que no encontraran nada anormal.

A veces, tomaba buenos camarotes, que le recordaban sus comodidades del Gran Palacio de Ix, como heredero de los Vernius que era, pero el mismo habia renunciado a aquello voluntariamente, siguiendo una llamada mas importante….El solo necesitaba una luz y un lugar privado desde donde escribir sus criticas y condena al fanatismo sobre Paul Muad’Dib. Hacia aceptado la mision, era el unico hombre valiente que se atrevia a hacerlo abiertamente. Nunca fue un cobarde.

Hacia ya siete años que habia empezado a distribuir sus escritos, y sus amigos wayku le protegian y ayudaban. Cuando el y el joven Paul se les unieron en un crucero hace diecinueve años, Bronso no imaginaba que algun dia serian sus aliados. Ellos mismos, en secreto, eran quien repartian, metiendolas entre las pertenencias de los viajeros, los escritos “hereticos” de Bronso, para que estos se extendieran por todos los planetas, sin tener ningun punto de origen localizado.

La gente debia saber la verdad, aquella que habia sido olvidada facilmente. La verdad y la historia estaban siendo reescritas por apologistas de la Qizara, como la Princesa Irulan. La historia oficial olvidaba la esterilizacion de planetas, el asesinato en masa de los monjes de Lankiveil…Y Bronso habia dado su palabra, era una cuestion de honor para el contar la otra cara de la historia.

Sentado en una silla poco confortable y a la luz de un globo, no tenia apetito para la comida que le trajeron los wayku. Contar los horrores que se cometian en nombre de Muad’Dib haria que se preservase el futuro de la raza humana. “Que dios nos salve de un mesias creado por nosotros mismos”. Mientras escribia, veia en su mente las imagenes de tanta destruccion y eso le hacia llorar…”Oh, Paul, amigo mio…”.

“Los vientos de Dune”, por B.Herbert y K.J.Anderson.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s