Dune: La rebelion de Starda

Como si fuera una señal, la salpicadura rojiza de la puesta de sol de Poritrin determino el inicio de la violencia. En los muelles del delta, Aliid y sus endurecidos camaradas zenshiies permanecian tras las vallas. Despues de generaciones, por fin habia llegado el momento. Por toda la ciudad se habian estado pasando mensajes, los esclavos estaban preparados. Se armarian con antochas, palos, cuchillos…Pero Aliid sabia donde encontrar armas mas potentes. Ninguno de aquellos amos confiados sospechaba del peligro.

Las trompetas sonaron, y Lord Bludd anuncio el inicio de los festejos. Aliid sonreia porque sabia que cuando los tecnicos encendieran los fuegos artificiales ante la ansiosa muchedumbre, solo encontrarian arena y cenizas. Los verdaderos explosivos estaban en otra parte…Lord Bludd hizo que sonaran por tercera vez las fanfarrias. En esta ocasion la respuesta fueron unas fuertes explosiones que brotaron en medio de la creciente oscuridad, aunque las llamaradas procedian de los muelles. Hubo gritos confusos. Sonaban las sirenas. Aliid rio. Por toda la ciudad los esclavos corrian ahora encendiendo los explosivos escondidos. Starda esta condenada. Asesinarian a familias enteras y se quedarian las tierras y casas para ellos. El fuego y las explosiones se extendian por toda la capital. Los dragones no podrian detener el levantamiento, esta vez no…

…Aliid cogio un arma laser arcaica y pesada, intuyendo su grado de destruccion. Corrio por las calles con los suyos, y miro hacia lo alto del acantilado donde vivia Tio Holtzman. Ahi supo que debia empezar su venganza…Holtzman llamo irritado a sus servidores, pero nadie respondia. Estaba tan absorto en las ecuaciones confiscadas a Norma Cenva que no oyo el alboroto en su propia casa: hombres que gritaban, disparos, cristales rotos…Miro por la ventana, y vio que habia edificios que ardian en el centro de la ciudad. Mascullando, inquieto, encendio su escudo personal

…Aliid hizo picadillo a dos dragones que le cerraban el paso. Buscaba al pomposo savant Holtzman. Irrumpio en su suite con veinte hombres. Holtzman planto cara a los esclavos: -Marchaos o llamare a mis guardias!. Aliid avanzo. -Me ire, pero no sin antes haberte destrozado, amo de esclavos. El rostro de panico le dio alas a Aliid, que habia imaginado aquel momento justo asi. Disparo. El haz blanco y purpura del laser golpeo el escudo personal de Holtzman, provocando una explosion titanica. La casa del inventor, junto con la ciudad de Starda, estallaron en una explosion de un blanco candente, en una incandescencia pseudoatomica.

“La Cruzada de las Maquinas” de B.Herbert y K.J.Anderson.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s