Dune: La Batalla de Anbus IV

Xavier Harkonnen establecio su base de operaciones en la ciudad de cuevas de Darits, capital de Anbus IV. Si queria culminar su mision con exito no tenia eleccion. Los ancianos zenshiies se habian retirado a sus casas de cuevas. Aquellos fanaticos se obstinaban en negar el peligro, aunque Xavier les habia avisado de la llegada de los robots a la vulnerable Ciudad Sagrada. -Las maquinas os destruiran

…Los invasores se acercaban al primero de los dos asentamientos donde queria emboscarlos. Mercenarios de Ginaz, ataviados con uniforme de granjero, provocaban a los robots para que fueran hacia la trampa. El tercero Vergyl Tantor llamo con voz ahogada: -Primero Harkonnen, tenemos problemas!. -Que han hecho las maquinas?. -No han sido las maquinas, señor…sino los nativos. Por la noche nos envenenaron…han saboteado nuestras armas. Mis hombres estan indefensos. -Al habla el Tercero Cregh, señor. En esta aldea tambien nos han drogado…hemos venido a proteger a esta gente y ahora no podremos disparar un solo tiro...Xavier trato desesperadamente de encontrar una solucion. El tiempo se agotaba. Al fin hablo: -Retirense. Si se quedan los aniquilaran. Si eso es lo que quieren los zenshiies, conseguiremos la victoria por las malas…

-Que regresen los mercenarios lo antes posible a Darits. Zon Noret, creo recordar que tiene conocimientos en demolicion, verdad?. Voy a necesitar esas habilidades suyas...Levanto la vista hacia la inmensa presa construida por los zenshiies para controlar el agua y las mareas.  -Cuanto tardaran en llegar a Darits?. -Dos horas. -Vaya en busca del anciano Rhengalid. Diga a su gente que tienen dos horas para evacuar la ciudad. Y asegurese que entienda que no se lo dire por segunda vez…No puedo salvar a los que se empeñen en convertirse en martires. A Omnius no le va a impresionar, y a mi tampoco…

…Xavier penso cuando habia salvado Salusa Secundus cuando en la Batalla de Zimia protegio los generador Holtzman, a pesar de dejar desprotegida la capital y en manos de Omnius. Hoy haria lo mismo a escala mucho mayor…Los ingenieros indicaron donde colocar las cargas en los puntos mas vulnerables de la presa. Hombres y mujeres de Ginaz escalaban por las grietas de la pared de la presa, colocaron explosivos de gran potencia tras las colosales esculturas de Mahoma y Buda que presidian la presa…

…El temible ejercito robotico aparecio por el extremo mas alejado del cañon, lanzando el ataque. Xavier espero. -Tenemos la fuerza de la naturaleza de nuestro lado, un poderoso aliado. El agua hara el trabajo por nosotros. Omnius no conquistara este mundo. Alzo el mento mientras detono personalmente los explosivos….Empezaron a salir enormes chorros de agua y fragmentos de roca. La presa cedia. Los invasores vacilaron cuando sus sensores les avisaron de la muralla de agua que se abalanzaba sobre ellos. Aquel martillo liquido los golpeo con fuerza, asi como a la ciudad sagrada…

-Yo te maldigo!. Has destruido nuestra ciudad santa, nuestras reliquias y a miles de los nuestros!. Que la ira de Budalá caiga sobre ti y tus descendientes por un millon de años. -Teneis que reconstruir una ciudad entera. Pero si podeis hacerlo es porque estais vivos y sois libres.

“La Cruzada de las Maquinas”, por B.Herbert y K.J.Anderson.

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